Ley 1/2007, de 3 de abril, para la prevención de actos causantes de corazones rotos.

Artículo 1:

1.- Todos tienen derecho a un corazón intacto.

2.- A los efectos de esta ley, se entenderá por corazón intacto aquel que en ninguna ocasión haya sido traicionado, pisoteado, arañado o roto, de tal forma que carezca de cicatrices, heridas, grietas o cualesquiera otras lesiones de tal grado que obliguen a su titular a recomponerlo con tiritas.

Artículo 2:

1.- El que por acción u omisión cause intencionadamente daños o lesiones en el corazón de otra persona en los términos previstos en el artículo anterior, será sancionado a penar por un periodo de tiempo que, en ningún caso, podrá ser inferior al que necesitare la victima para curar sus heridas.

2.- El grado en el penar a soportar por el infractor, será determinado por la victima en función de su propio dolor.