Ahora, cuando la distancia entre tú y yo ha dejado de ser la regla para convertirse en la excepción, tu ausencia de ayer y de hoy, se me pega al cuerpo como una segunda piel, y mi mente, se pierde por las calles de tu ciudad, por donde te sigo incansable, hasta volver aquí sólo a observarme desde afuera, pensándote. Y me veo como antes de que tuvieras un lugar en mi cama y un hueco en la ducha, como antes de no tener que echarte de menos, como antes de sacarte de mi melancolía, como antes del antes…pensándote, pensándote, pensándote. Y entonces pienso que siempre pienso en ti.


Uf.
Dificil ausencia.
Todo un reto su olvido.
besos y mas besos.
FUERA DE MI,
yo nunca me rindo, jaja...
Mil besos
...hermoso...
Puntodelectura,
muchas gracias y bienvenido/a. Vuelve cuando quieras.
Me suena esa sensacion .... echar de menos aun estando al lado.
Me ha gustado.
Un besazo!!
Uff, aqui estaba yo retozando en mi propia melancolía, ausencia, rencor y dolor, cuando he dado con tu blog, gracias, me ha reconfortado, volveré, siempre que tu me lo permitas. Enhorabuena
lamatare,
si se piensa bien es una sensación curiosa ¿no crees?. Gracias por tus palabras. Me pasaré por tu blog.
Besucos
Miri,
Me alegra que mis fragmentos te hayan reconfortado. Gracias por pasearte por mi blog y por dejar constancia de ello. Eres bienvenida siempre que quieras, me gustará que vuelvas.
Besucos