PEGAMENTO
Llegan impacientes las palabras
retenidas,
esperadas,
temidas,
y se agolpan,
se pisan, se empujan,
brotando desde lo hondo,
allí donde nace la angustia,
para acuchillar recuerdos, entrañas, miedos.
Llegan de madrugada,
nuevas,
viejas,
palabras nuestras,
y dibujan tu desnudez y la mía,
la acompañan,
la mecen, la arropan,
y afanadas,
elaboran pegamento para las roturas.
Y ya mi alma restaurada
te aspiro,
te lamo,
te beso,
me bebo tu aliento,
devoro tu piel,
te aprieto fuerte, te aprieto,
y poco a poco me muero
para seguir viviendo luego,
y te aspiro,
te lamo,
te beso,
y con el alma restaurada
te sigo queriendo.


Ahora que tenía un rato te estoy "repasando" y leyendo un post tras otro me doy cuenta de la carga pasional que derrochas. Eso es increíble, sensaciones a flor de piel. Adictivas. Me gustan.