Leyendo leyendas de la Luna.
Dos leyendas para dos valientes:
Apasionado de la Luna, esta es para ti, también es China:
LEYENDA DE HOU YI Y SU ESPOSA CHANG ER:
¨En el principio de los tiempos existían diez soles que se turnaban por iluminar la Tierra. Con el paso del tiempo, los diez soles, hastiados de tanto girar para tener que calentar la Tierra, dejaron de cumplir tal cometido. Esto enfureció al emperador que envió a Hou Yi, un arquero muy competente, para castigar a los soles.
Hou Yi abatió con su arco nueve de los diez soles, dejando tan solo el sol que conocemos hoy, lo que contentó al Emperador pero, a su vez, enfureció a los Dioses que lo expulsaron del cielo. La Reina de Oriente, apiadada por su desgracia tras la expulsión, entregó a Hou Yi el elixir de la inmortalidad y le advirtió: ¨Si compartes el elixir con tus esposa, los dos viviréis para siempre, pero si uno de vosotros toma todo el elixir, volverá al cielo y se convertirá en Dios¨.
Poco a poco, en la mente de Change Er, la esposa de Hou Yi, empezó a crecer la avaricia al comprender el gran poder que les había sido entregado, hasta que finalmente se dejó vencer por la tentación y tomó todo el elixir de golpe. Inmediatamente, ascendió a los cielos, hasta llegar a la Luna, donde vive desde entonces como Diosa de la Luna ¨.
En otra versión se cuenta que los diez soles abrasaban la Tierra y las cosechas y que Hou Yi recibió la píldora de la inmortalidad como recompensa por salvar a la Tierra de tan abrasador estado. La esposa de Hou Yi, Chang Er, no pudo resistir la tentación de probar la píldora y cogiéndola a escondidas de su marido la ingirió.
Así fue como Chang Er, cuyo cuerpo era tan ligero como el de una pluma, comenzó a elevarse hasta llegar a la Luna. Allí, consciente de su error, intentó vomitar la píldora, pero ya era demasiado tarde y la píldora vomitada se convirtió en un conejo y en un mortero. Desde entonces esta condenada a vivir en la Luna.
Hay quien afirma que el día 15 del octavo mes lunar, cuando la Luna Llena está mas hermosa y brillante, se puede vislumbrar la sombra de Chang Er, e incluso hay quien dice ver a un conejo machacando hierbas medicinales en un mortero.
Un tercero, aquí esta la tuya:
LA NINFA LUNA Y TRITÓN.
¨Hace mucho, mucho tiempo, en un pueblecito de la actual isla de Rodas, bañada por el mar Egeo, habitaba la ninfa Luna. Bella y dulce, era la musa de poetas y artistas y todo el mundo la admiraba. El destino quiso que un día pasara por allí Tritón, el rey de las aguas. Y éste, cuyos rizos negros se enroscaban recordando los que se forman en la espuma del mar, tenía también unos ojos de un azul tan intenso como el mar que dominaba, que irremediablemente se posaron en Luna, la ninfa de la palidez destacada y rasgos limpios y suaves, quedando cegados por su belleza.
Sin duda, Tritón no era el primero que se enamoraba de la ninfa Luna, pero mientras los demás habían aprovechado la fuerza con que les había impactado para crear canciones, cuadro o historias, Tritón no se conformaba con eso. Él no sabía quererla así. Pensaba en ella día y noche, la añoraba, la espiaba cuando le era posible, imaginaba su voz, el sabor de sus besos, y todo él se volvía ira cuando pensaba que otros también disfrutaban mirándola y pensando en ella.
Finalmente, Tritón se convenció de que solo hacía falta que ella le conociera para que también se enamorara y le correspondiera, y un día decidió acercarse a ella. Sin embargo, se encontró con que alguien lo había hecho antes, robando el corazón de su bella ninfa Luna. Él afortunado era Helios, Dios del Sol, quien iluminaba el mundo.
El corazón de Tritón se sumió en la más profunda de las tinieblas. Sus esperanzas se desvanecieron y sus sueños y deseos se perdieron en la tristeza. La ira empezó a crecer en su interior, y los celos le atormentaban en las noches oscuras, hasta que la locura se abrió paso en su mente.
Una noche, el dolor se hizo insoportable y la cordura lo abandonó por completo, y se dirigió hacia la morada de su amada Luna donde empuñando una espada la mató de un solo golpe. Solo al verse ante el cuerpo muerto de su amada, se dio cuenta de lo que había hecho y de cómo matándola a ella, se había matado también así mismo, pues cuando no quedan sueños, no queda vida, y Luna se había convertido en su único sueño. Asqueado de si mismo, se retiró de nuevo a las aguas, su antiguo dominio, y nunca más se aventuró en el territorio de los demás seres.
El alma de Luna, a su muerte, subió a los cielos, y una forma redonda apareció en la noche, pálida como había sido ella en vida. Hay quien dice que fueron los Dioses, que quisieron situarla en lo alto, a la mayor distancia posible del mar en el que Tritón se refugiaba. Su reflejo caería muchas veces sobre el mar, para que Tritón no olvidara el resultado de su ira descontrolada, al ver cada noche el rostro inerte de su amada en el espejo de las aguas.
Según fue pasando el tiempo, Tritón, que nunca salió de las aguas, se fue convirtiendo en parte de ellas, hasta el punto de que hoy en día se cree que ya son la misma cosa y que cuando las olas rugen furiosas y chocan contra los acantilados, no es otra cosa que la furia de Tritón, que no puede perdonarse, al recordar eternamente que mató a su amada Luna¨.
¡Gracias a los dos!

